Voy a declarar la verdad: Poco esquí y mucho pero mucho relax con (amiga incondicional) Domi. Además de la nive, el estilo PERFECTO para subir a la montaña y los “what”, “why” y “please”, Aspen es una combinación perfecta de glamour, diversión y paz.
* Cabañas restauradas del más impecable estilo victoriano.
* Calles angostas en un pueblo soñado donde te marean miles de idiomas.
* Pintorescos cafecitos para descansar después de la montaña.
* Noches frías pero con opciones di-vi-nas: desde ballet hasta espectáculos de jazz.
* ¡Experiencia gourmet para no olvidar! (ojo con los kilitos de más)